miércoles, 16 de mayo de 2007

Más cuidados para los rosales

Abonar a tiempo
Sólo en un suelo generosamente abonado los rosales crecerán y florecerán óptimamente. Durante la temporada de crecimiento hay que dar dos veces un abono artificial en la fórmula NPK 12+10+18, o si no, un abono biológico con elementos traza. Para evitar enfermedades lo mejor es dar un abono con un alto contenido en magnesio y potasio y, muy importante, ¡un contenido bajo en nitrógeno!

Desde principios de septiembre el abono deja de ser necesario. De otro modo, la planta seguiría creciendo demasiado tiempo, por lo cual los brotes nuevos no llegarían a ser resistentes a las heladas antes del invierno. En noviembre o febrero los rosales te agradecerán un abono básico o de reserva, por ejemplo, de compost mezclado con estiércol de vaca.

Protección contra las heladas
Todos los rosales se deben proteger de alguna manera contra las heladas. El injerto de escudete, es decir, el lugar donde el rosal cultivado ha sido injertado en su portainjertos (pie de un rosal silvestre), es muy sensible a las heladas. Por este motivo el arbusto se debe acollar, como se dice en términos técnicos. Esto también evita la desecación.

Para proteger la tierra de alrededor de los rosales contra el deterioro de la estructura, es aconsejable aplicar un recubrimiento de, por ejemplo, paja, estiércol bien putrefacto, corteza de coco, virutas o compost casero. La protección de los rosales sólo se quita cuando el peligro de heladas haya desaparecido en su mayor parte. En la práctica esto será en marzo o abril.

En estos mismos meses también habrá llegado la hora de la poda. En periodos secos debes regar los rosales periódicamente; tal vez son los habitantes más sedientos de tu jardín. Los serpollos que brotan del suelo deben cortarse lo antes posible. Estos brotes proceden del portainjertos y se reconocen por el gran número de pinchos y las hojas de siete folíolos. Si no quitases estos brotes, en poco tiempo tendrías un rosal silvestre de floración abundante, ¡en lugar del rosal que habías elegido!